pibe, buscate club

Con el amigo Cuauhtémoc Rossi hemos estado debatiendo los pros y los contras de seguir el fútbol mexicano (que, para empezar, aquí se pronuncia futbol). Concluímos en que quizás estaría bueno darle una chance, una probadita, empezar a seguir un equipo, yendo a la cancha de vez en cuando, para despuntar el vicio, digamos.

Antes de que mis amigos fundamentalistas de la Resistencia Azulgrana me llenen el blog de insultos, aclaremos: para nada pensamos dejar de lado a nuestros equipos argentinos, esos de los que somos desde que éramos “así”. No nos queremos hacer hinchas-hinchas de ningún equipo mexicano. La palabra, más bien, sería aficionados, simpatizantes.

Supongo que somos la versión futbolera de los cuarentones que buscan una amante en plena midlife crisis. Pero nuestro motivo es menos conflictivo: estamos lejos del Gasómetro, del Monumental, y necesitamos un sucedáneo, un parche de nicotina que nos mantenga entretenidos.

Las reglas son claras: no queremos sufrir. No, señó. Para eso, los tengo al Flaco Bilos, al Chaco Torres, a Menseguez y a Mandrake (más bien Houdini) D’Alessandro, por ahora los sapos más caros de la historia de San Lorenzo.

No, la proposición es hacernos “seguidores” de un club mexicano que no nos traiga complicaciones, que en lo posible traiga alegrías, pero que de seguro no nos traerá tristezas, porque no nos importará un pito cuando le vaya mal.

Esto cambia los criterios de selección de manera significativa. Hemos estado analizando la cercanía de los estadios, cuán fácil es estacionar y/o llegar en metro, qué tipo de reputación tienen los equipos y las hinchadas. Es importante qué día y hora juegan de local, porque eso acá es fijo — cada dos semanas, sabés que el partido de tu equipo comienza en el mismo momento de la semana. Colores de playeras, cantidad de jugadores argentinos, cuándo ganaron el último título, son otros criterios.

Lo bueno de este experimento es que es una oportunidad poco común, la de poder elegir de qué cuadro sos con la mente de un adulto. Casi todos los hinchas decidimos nuestra afiliación -y a más de uno les fue impuesta- de niños, y tenemos que vivir con esa decisión hasta el final, para bien y para mal. (“Vamos Vamos San Lorenzo / Siempre te voy a seguir / En las buenas y en las malas, hasta el fiiiiin…”)

Así que, si llevamos esta idea a su concreción, podremos hacer como los mexicanos cuando su equipo pierde: encogernos de hombros y que nos valga madres.

* * *

Todavía no nos pusimos de acuerdo para ir a la cancha. (Este miércoles vamos, pero en condición de expatriados, a ver América-River por la Copa). En otra entrega, les cuento de nuestros primeros debates sobre los méritos de cada club.

6 comentarios

Archivado bajo buscate club, fobal, México, usos y costumbres

6 Respuestas a “pibe, buscate club

  1. Pingback: Futbol Argentino Mexicano y espanol » pibe, buscate club

  2. Yo le pondría un poroto a Los Pumas.

  3. Dieguito…. GET A LIFE.
    SAN LORENZO Y NADA MÁS.
    Comprate una playstation🙂

  4. dyana

    los águilas damos la cordial bienvenida, si se dan las circunstancias y se cumplen los criterios, a nuestro nido.

  5. Pingback: buscate club: la xenofobia « The Daily D.F.

  6. Pingback: buscate club: los Pumas, multimedia y veredicto « The Daily D.F.

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