Abajo de la primera “a” de Gladiadores, abajo de un muchacho con un bebé en brazos, ése soy yo, el de la gorrita ridícula. (Hagan click en la foto para ampliarla).
Un amigo se burlaba de mí por email porque fui a ver a San Lorenzo quedar eliminado de manera vergonzante. Ser hincha se trata justamente de ir en estas ocasiones, en “las malas”, no sólo cuando al equipo le va bien, cuando le ganamos 5-1 a River o lo dejamos afuera de la Copa con dos hombres menos.
Después de todo,
Nos fuimos al descenso,
Nos vendieron la cancha,
Lo que nunca pudieron fue parar a esta hinchada,
Que se hizo Gloriosa en las buenas, en las malas,
La que lleva en la sangre la pasión azulgrana…
(Y, además, me saqué las ganas de putearlos a Aureliano Torres, a Solari, a Ledesma, en vivo, en vez de alarmar a los vecinos con las puteadas frente a la tele).

3 comentarios
Abril 15, 2009 a las 10:02 am
No es que sea cruel, pero venía chequeando el blog hace días para ver que decías sobre este partido (y el quilombo subsecuente).
El post te “pinta” bastante bien y el paréntesis final le resta un poco de drama (aunque no tengo duda que el drama no debe ser menor, je).
Estaría bueno saber que opina Amy del viaje de regreso “after-match”, je.
Un abrazo a los dos.
Abril 15, 2009 a las 11:18 am
Oh, believe me, la jefa estaba tan caliente como yo durante e inmediatamente después del partido. Nada mejor que ir a la cancha para darse cuenta de cómo un equipo no corre ni pone huevo.
Pero al otro día nos fuimos de gira de Semana Santa a Guanajuato, San Miguel de Allende y Querétaro y la amargura quedó atrás. Mañana viene un post sobre parte del viaje.
Abril 16, 2009 a las 8:11 am
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