No sé si les he mencionado que en el D.F. cualquiera que se respete se niega a andar en metro. Porque está lleno o porque está lleno de pobres, no sé cuál es la más importante de las razones, pero están ahí, parejitos, el esnobismo y las ganas de llegar con la camisa planchada al trabajo.
A Bob Dylan no le importó nada de eso.
1 comentario
Febrero 27, 2008 a las 4:03 pm
Nunca estuve en el DF, pero desde ya me jode esa idea que se tiene del metro. ¡No mamen…!